Información

Sin evidencia sólida, imputaciones por desobediencia vulneran al acusado: Tarello


“Lo cuestionable de este tipo de delitos, no es que existan, pues la autoridad al dar una orden debe ser atendida, pero con las penas como se plantearon en la reforma de 2020 se corre el riesgo que en ocasiones la materia de prueba sea vaga y genere vulnerabilidad para el detenido”, expresó César David Tarello Leal, abogado y maestro en Derecho, sobre los delitos que se le imputan al activista Sergio Jerónimo Sánchez Sáenz.

También agregó que este tipo de delitos, como la desobediencia y resistencia de particulares, se puede ser utilizar por parte del estado para reprimir, ya que las manifestaciones son propensas a este tipo de actos. Tarello Leal señaló que hay que analizar bien lo que pasó, pues solo con una imagen o fragmento de video no se puede evaluar todo, siendo para él una cuestión de valoración: “se tiene que tener cuidado, aunque sabemos que es una institución jurídica que a veces usa el estado para reprimir manifestaciones sociales, cayendo en el plano represor”.

“La sospecha es ¿por qué se aumentaron las penas en la reforma de 2020? si ya estaban los delitos, ya estaban las conductas tipificadas, estas ya son penas que pudieran generar mayores consecuencias negativas a alguien acusado de estos delitos”, esto en referencia a la denominada ley garrote, conjunto de reformas al Código Penal, que se aprobaron el año pasado en la Legislatura local.

“De ‘bote pronto’ podemos decir que fue represión, pero siempre se tiene que evaluar las condiciones, aunque a veces por los antecedentes que ya existen, los antecedentes sociales alrededor del problema con grupos de comerciantes, artesanos o líderes sociales, ya se tornan en un tema no solo jurídico, sino político con relaciones rotas entre los grupos y el gobierno”.

“Lo complicado de este tipo de asuntos es conocer el trasfondo, porque si bien pudiese parecer una represión por callar o vengarse de ciertas personas, o que los delitos imputados pudieran ser de índole política utilizando mecanismos o aspectos legales, estas solo son especulaciones si no se conoce lo que de verdad pasó, lo que nos deja en esa delgada línea donde solo podemos decir que se pudiese haber actuado de otra manera”, sentenció el Maestro en Derecho, David Tarello.

El pasado 14 de junio, el activista Jerónimo Sánchez y cuatro de sus compañeros fueron detenidos en Plaza de Armas de Querétaro por elementos de la Policía Estatal, los cuales actuaron con abuso de la fuerza, además de causar diversas lesiones y culpar a los activistas de cometer los presuntos delitos de daños dolosos, lesiones dolosas, así como desobediencia y resistencia de particulares. Jerónimo Sánchez y sus compañeros, entre los que se encontraban artesanos indígenas, fueron liberados la tarde del 15 de junio, declarando que fueron víctimas de tortura física y psicológica por parte de las autoridades estatales.

Lo que dice el código penal

El Código Penal de Querétaro señala en los artículos 286 y 288 que la desobediencia y resistencia de particulares, aplican cuando el acusado por medio de amenazas o de violencia se opone a que la autoridad pública o sus agentes ejerzan alguna de sus funciones en forma legal o resista el cumplimiento de un mandato de autoridad.

En cuanto a las otras dos faltas, el código penal establece en el artículo 14 la orden a la culpabilidad de los delitos, los cuales son: Dolosos; Culposos, y Preterintencionales. Obrar dolosamente es que, conociéndose las circunstancias del hecho, se quiera o acepte el resultado prohibido por la Ley. Por ende, las acusaciones de daños dolosos y lesiones dolosas refieren a cuando el acusado provoca un daño o lesión con intención; un destrozo intencional en un bien ajeno refiere al artículo 202 como delito de daños, el cual se sanciona según el nivel de deterioro cometido.

Mientras, el delito de lesiones dolosas es toda alteración intencional a la salud o daño que deje huella material en el cuerpo de una persona, entendiéndose este según el artículo 127 del Código Penal de Querétaro, así como se catalogan según el tipo y gravedad de la lesión. Ante esto, el activista Sánchez Sáenz y sus compañeros defienden que nunca faltaron ninguna de estas normas, pues como mencionan, dar clases, colocar pancartas y defenderse no son delitos, además de que, según presentes y afectados, nunca se expuso la presunta orden de aprehensión.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba