Navidad de pantalla chica

La Navidad la podemos entender cuando la relacionamos directamente con las
canciones de Tatiana o Luis Miguel. Pero se puede creer que las mejores
experiencias que hemos pasado en Navidad tienen una banda sonora bastante
telenovelística pero con un toque de tono navideño.
Parte desde preparar la comida más tradicional de estas fechas mientras se escuchan
todos los chismes relevantes de la familia y los relacionados a lo largo del año, en lo
que los mayores de la casa se encargan de picar todo para la ensalada y la abuelita
hace el ponche.
Las peleas constantes por cómo debe ir el nacimiento y toda la decoración entre los
más jóvenes mientras suena música de todo tipo de fondo dándole un poco de ritmo,
posteriormente afinar todos los detalles para recibir la noche en familia.
Luego esperar mientras todos terminan de alistarse viendo el capítulo de la telenovela
con tema navideño (como siempre en todas las telenovelas cada 24 de diciembre)
claro nada mejor que ver a Ninel Conde como reno de Santa Claus o a Carmelita
Salinas como el ángel bondadoso de la vecindad dispuesta a ayudar a los “bombos” a
curar la cruda.
Ahora sí, viene la cena, todos sentados en la misma mesa conviviendo como la familia
modelo de estas fechas, mientras Christian Nodal, Luis Miguel y Tatiana amenizan la
cena desde la bocina.
Terminando de comer sigue el show de fuegos pirotécnicos donde todo debe quedar
grabado con el celular para publicarlo en Instagram. De ahí el baile con los tíos ya
pasados de copas y las tías que no te dejan tomar ni siquiera una copa de vino o ya de
plano una cerveza.
Es así como se vive una Navidad común en México, pero lo que no se puede negar es
que el amor y la convivencia en familia jamás se pierden a pesar de los mil
inconvenientes o los gritos que surjan.
Una Navidad bastante de telenovela (producida por Juan Osorio) pero lo bonito es que
no se pierde la unión y el amor en familia.



