Articulistas

Día Mundial de Internet

El pasado 17 de mayo fue el Día Mundial de Internet, fecha promovida por la Asociación de Usuarios de Internet e Internet Society. Como sabemos, Internet nació gracias al proyecto ARPA, una iniciativa de tipo militar que surgió en el contexto de la guerra fría y que sentaría las bases de lo que hoy es considerada una de las invenciones más grandes de la historia de la humanidad.

Más allá de las celebraciones globales, habría que preguntarnos sobre la realidad de Internet en México, los retos y oportunidades que nuestro país enfrenta. De acuerdo a las empresas de análisis digital We are social y Hootsuite, actualmente 96.87 millones de mexicanos son usuarios de Internet a través de cualquier dispositivo, lo cual equivale al 74 por ciento de la población total de nuestro país que asciende a 130.9 millones.

En materia de internet en México no hay mucho que celebrar. Más allá de que el COVID-19 propició el incremento en el uso de Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) de manera acelerada, el avance en políticas públicas relacionadas con lo digital ha sido prácticamente nulo. La estrategia Digital Nacional publicada por el gobierno federal en 2021, llegó tres años tarde y es un compendio de declaraciones de austeridad y de expresiones, más ideológicas que técnicas, respecto a la independencia y la autonomía tecnológica.

La agenda digital de la 4T es una suma de buenas intenciones, carente de estrategias concretas para alcanzar los propósitos planteados. Atiende más a lo político-ideológico que al desarrollo de una hoja de ruta para alcanzar sus objetivos principales:  la trasformación digital de la administración pública federal y la disponibilidad de Internet en todo el país. Entre sus principales carencias está la falta de un diagnóstico que revele con datos el estado actual de la infraestructura y adopción de servicios TIC en el país, así como indicadores que permitan medir los avances que su propuesta pretende.

La agenda digital era clave en el plan nacional de desarrollo. Las tecnologías digitales son una importante herramienta para los países emergentes, pues impactan en áreas tan importantes como la educación, la inclusión, la salud, la seguridad nacional, la economía y la calidad de vida de las personas en general.

El aprovechamiento de las tecnologías digitales requiere de gobiernos con visión que entiendan los cambios que están sucediendo y los que vendrán en la economía global. Gobiernos que sean capaces de desarrollar planes integrales, que incluyan a las TIC y las tecnologías de frontera dentro de sus estrategias de crecimiento y sustentabilidad. Es imprescindible cerrar las brechas digitales, prepararse para los empleos del mañana, priorizar la educación y el desarrollo de competencias digitales e invertir en las personas como lo ha hecho la India, Singapur, Corea del Sur o Nueva Zelanda.

Es necesario, además, invertir en infraestructura para el desarrollo de las telecomunicaciones, la banda ancha y la conectividad; así como desarrollar áreas como la ciberseguridad y la protección de datos personales. Es indispensable un modelo de desarrollo que apueste por la ciencia, la investigación y la innovación tecnológica y social. Desafortunadamente, lejos estamos de un futuro promisorio y de un verdadero desarrollo, pues nos hemos embarcado en una carrera hacia el pasado, con un régimen añorante que tiene la mirada en los años setenta y la política pública centrada en programas sociales de naturaleza clientelar.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba