Punto y Seguido

Marx-Bakunin

El libro “Conversaciones con Marx y Engels” de H. M. Enzensberger, los profesores universitarios deberían utilizarlo, así evitarían engañar a los estudiantes con las abstracciones impuras de la mal llamada teoría marxista.

Compré un libro extraordinario en la librería Hugo Gutiérrez Vega de la UAQ: “Conversaciones con Marx y Engels”, del igualmente extraordinario H. M. Enzensberger. El libro contiene cartas, memorias, polémicas, reportajes, informes de policía…

Los profesores universitarios que todavía quieran enseñar marxismo deberían utilizarlo, así evitarían engañar a los estudiantes con las abstracciones impuras de la mal llamada teoría marxista.

Marx, el maravilloso cuentacuentos

Eleanor Marx-Aveling (Hija) refiriéndose más o menos al año 1823:

Mis tías me han contado a menudo que, de chico, Mhor (apodo de Karl) había sido un espantoso tirano. Les obligaba a conducir el carruaje a pleno galope pendiente abajo por el monte Marx de Tréveris. Y, cosa todavía peor, exigía que comieran los pastelitos que él mismo preparaba con sus sucias manos y una masa todavía más sucia. Sin embargo, todo ello lo soportaban sin rechistar porque Karl les contaba a modo de recompensa unos cuantos maravillosos.

Según Noam Chomsky

una de las pocas predicciones de la ciencia social que se hizo realidad con precisión fue elaborada por Bakunin: “En el futuro habrá dos formas, una será la de asumir el control del Estado y crearán una burocracia roja que será el más vil y brutal régimen que el mundo jamás haya visto, y habrá otros que entenderán que no pueden hacerse con el control del Estado por lo que tendrán que servirle al poder privado concentrado y al poder del Estado y ellos serán «la inteligencia técnica» que implementarán la política de los amos.”

Mijaíl Alexandróvich Bakunin agosto 1848 dice de Karl Marx:

Lo encontré algunos meses más tarde en Berlín. Unos amigos comunes nos obligaron a abrazarnos. Y luego, en el curso de una conversación medio en broma medio en serio Marx me dijo: “¿Sabes que ahora me encuentro al frente de una sociedad comunista secreta tan bien disciplinada que si ahora dijera a uno de sus miembros: ¡Ve y mata ahora a Bakunin!, te mataría realmente?” Le contesté que si su sociedad secreta no tenía otra cosa que matar a las personas que no les caían bien, era solamente una sociedad de lacayos o de ridículos charlatanes… Después de esa conversación no nos volvimos a ver hasta 1864.

1870

Al igual que todos los teóricos, Marx resulta ser un incorregible soñador en la praxis. Ello lo ha demostrado con su contraproducente campaña en el seno de la Asociación Internacional: establecer su propia dictadura en la Internacional, y de esta forma instaurar su dictadura sobre todo el movimiento del proletariado en Europa y América.  Para ponerse tales metas, es preciso estar loco o estar hasta el cuello en las abstracciones. Este año Marx ha obtenido una total y merecida derrota.

Marx tiene, pues, defectos. Helos aquí:

En primer lugar, el defecto profesional de todos los científicos: es un doctrinario. Cree absolutamente en sus teorías, y desde la altura de las mismas, desprecia a todo el mundo. Al ser sabio e inteligente, ha formado necesariamente su partido, un núcleo de amigos ciegamente dedicados a él, que hablan por su boca, que le deifican y le adoran y que, con ello, lo están corrompiendo, lo han corrompido ya considerablemente. Ha llegado a considerarse muy seriamente como el papa del socialismo, o mejor, del comunismo, pues, con toda su teoría, es un comunista autoritario que quiere, como Mazzini, aunque con otras ideas y de un modo mucho más real, más terrestre que Mazzini, la emancipación del proletariado por medio del poder centralizado de un Estado.

A esta autoadoración por sus teorías absolutas y absolutisas, se añade en Marx, como consecuencia lógica, el odio contra los burgueses, pero no solamente contra ellos, sino también contra todos aquellos, aunque sean socialistas revolucionarios, que se atreven a contradecirle y a seguir un orden de ideas diferente de sus teorías.

Marx injuriaba o elogiaba…

A una misma persona según las circunstancias. Bakunin fue uno de sus destinatarios favoritos. He aquí una selección:

Muy sospechoso. Pobre diablo. Monstruo. Enorme masa de carne y grasa. Andromaniaco. Celoso. Me ha gustado mucho. Mejor que antes. Condescendiente. Perfecto imbécil. Estúpido. Astucia Rusa. Gentuza paneslava. Quiere convertirse en dictador de los trabajadores. Tocino. Condenado ruso. Sinvergüenza. Adulador. Camorrista. Se da importancia. Intrigante. Cosaco. Canalla. Bestia. Orgulloso y presumido inepto. Extravagancias que conmueven al mundo. Gospodin. Zorro. Se pavonea. Charlatán. Buen anciano crédulo. Huevo de cuco moscovita. Voceador. Radicalismo grandilocuente. Descarada ignorancia y superficialidad. Burro. Mahoma sin  Corán. Saltimbanqui. Dictador moscovita. Hombre muy mediocre. Condenado moscovita. Hombre desprovisto de todo conocimiento teórico. Mezcla de conocimientos superficiales. Bagatelas reunidas con limosnas. Un cero en teoría. Fraseología ultrarradical. Total miseria espiritual. Más que indecente. Cabezota. Papa. Orgullo personal. Elefante gordinflón. Buen canalla viejo. Burguesote. Capaz de cualquier infamia. Miserable mentiroso. Espía prusiano. Sospechoso. Malvado eslavo. Agente del gobierno austriaco.

(Cualquier parecido con nuestra clase intelectual es responsabilidad de cada quien)

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