Consultas ciudadanas y transformación de Querétaro

Con Sheinbaum estamos convocados a participar en la construcción de nuevas vías para la transformación de México. Tal empresa implica enfrentar múltiples desafíos, pues no basta con declarar formalmente “el fin del neoliberalismo” (como hizo AMLO en un comunicado de prensa en marzo, 2019). Aunque queda claro que la 4T busca un drástico cambio de rumbo, falta responder a la pregunta sobre cómo lograrlo en estos tiempos de crisis global.
La respuesta requiere análisis geopolíticos (Cfr. Dr. Jalife) en diferentes escalas, para comprender cómo se mueve el mundo y reconocer qué acciones u omisiones concretas pueden contribuir a detener y desinflar al monstruo neoliberal o a desquiciarlo aún más.
A nivel global, el proyecto de Trump (o de Musk o Soros y demás dueños del mundo) afectará a los mexicanos en sus espacios más íntimos, (como el glifosfato, el maíz transgénico o los “bloques” dañan gravemente la ecología y la salud social e individual).
A nivel local, lograr el cambio implica contar con una amplia participación ciudadana. Esto requiere no sólo de gente bien informada, sino decidida y capaz de organizarse para hacer valer su voz y sus propuestas.
En lo que respecta a Querétaro, el alcalde Felifer prometió hacer una “mega consulta ciudadana”, sin aclarar que esto es obligatorio por ley para construir cada plan de gobierno. La ciudadanía no siempre responde, pues recela de múltiples formas tramposas de cumplir el requisito. Las transas aparecen en cada etapa del proceso: en el modo de hacer las preguntas, en los canales para hacerlas, al procesar las respuestas, en la difusión de resultados, etc.
Ya circula por ahí una encuesta de dicho alcalde, señalada como “muy sesgada por pretender validar su decisión de impedir el ambulantaje de artesanos en el centro histórico”.
Algunos grupos consideran que esas consultas sirven para legitimar a gobernantes espurios. Otros opinan que, mientras más gente participe, menos posibilidades tendrán los ejecutivos de irse por la libre.
En este contexto, las redes sociales contribuyen a visibilizar los serios problemas del pueblo que contradicen los eslóganes oficiales del “Querétaro maravilla”.
Entre las muchas encuestas que hoy circulan, vale responder la de la Secretaría del Medio Ambiente que sólo tiene una pregunta: “¿cuál es tu propuesta?”, repetida para seis temas: agua, áreas naturales protegidas, cambio climático, contaminación, educación ambiental y biodiversidad.
Grupos ecologistas sugieren compartir nuestras respuestas también en redes; así se visibiliza el sentir de la gente común y no se pierde en los tamices oficiales.
Sintetizo mis respuestas integrando todos los temas:
- Cambiar el modelo de desarrollo, pues neoliberalismo y ecología son incompatibles: sin naturaleza no hay ciudad sustentable. Esto implica garantizar la soberanía hídrica (agua) y alimentaria, fortaleciendo al campo antes de permitir lucrar a Amazon o al cartel inmobiliario.
- Revertir la mercantilización de nuestros bienes naturales y obligar a las grandes corporaciones a resarcir los daños al ambiente (incluyendo la limpieza del río).
- Gestionar los desechos (RSU) integralmente, con práctica obligatoria de las 5R (rechazar, reducir, reparar, reusar, reciclar) en todo espacio público y privado.
- Privilegiar el triángulo de movilidad: transporte colectivo y bicicletas, antes que automóvil particular.
- Atender prioritariamente los barrios urbanos populares, que son los más devastados, y hacer crecer en ellos espacios verdes y huertos comunitarios.
- Aplicar el presupuesto de la Secretaría de Desarrollo Humano y de la “comunicación social” a la educación ecológica, con tareas específicas, en lugar de desperdiciarlo en frases huecas del “Querétaro maravilla”.
Falta ver qué hará este gobierno con nuestras propuestas.



