Cultura

Yo Soy Frida Kahlo: Así se vive la experiencia inmersiva en el Gómez Morín

La Naturaleza muerta de viva la vida está en toda su esencia. La esperada exposición del año abre sus puertas en Querétaro, trayéndonos el legado de la reconocida artista Frida Kahlo y, a su vez, de quien formó parte de su vida, el muralista Diego Rivera, que junto a ella compartía el amor por el arte.

Ubicada en la explanada del Centro Cultural y Educativo del Estado Gómez Morín, la exposición está dividida en 4 salas recreativas construidas especialmente para la ocasión. Dos de ellas albergan más de 300 obras y fotografías que con el paso del tiempo es imposible no adentrarse en la cultura mexicana.

El escenario de los días de diversión de la infancia de Diego Rivera, junto a la representación de lo que fueron los últimos días de Frida en silla de ruedas, es el primer acercamiento de los visitantes en la primera sala, dedicada a la vida y trayectoria de dichos artistas.

«Mi deseo es entender la forma, la sombra, el movimiento… intenté ahogar mis penas en alcohol, pero las condenadas aprendieron a nadar«, se lee en letra cursiva en uno de los muros. Citas escritas en su diario que comenzó a escribir en 1944, 117 páginas en las cuales plasmó su mundo interior y deterioro, en poemas, bocetos, testimonios y cartas.

Basta caminar unos pasos para ver réplicas de sus famosas obras y adentrarse en su mundo, en cómo poetizaba e ilustraba sus penas, sus alegrías, su cultura y el amor que se tenía a sí misma. La experiencia continúa en el área más grande de la muestra, que, desde el primer momento, justo al llegar a este espacio, es como si fuera una puerta a los más profundos sentidos. De la oscuridad surge un festín de tonalidades; sus obras cobran vida y son orquestadas con vibrantes melodías mexicanas.

La sensación aumenta conforme al paso de los 30 minutos, la vista percibe los colores de las piezas proyectadas, flores, personajes históricos, aves y frutas se mezclan en el ambiente, recreando las sensaciones que Frida buscaba transmitir: la melancolía, el orgullo, la tristeza, el amor y, sobre todo, lo que ella quería entender del mundo. El venado herido, La columna rota, Hospital Henry Ford, El autorretrato con pelo corto, Sin esperanzas, son algunas de las obras que se pueden disfrutar en un poema visual.

Por último, los visitantes podrán acceder a la tercera y cuarta área de la experiencia, una zona especial donde los niños pueden adentrarse en el arte, con imágenes que pueden ser coloreadas por ellos mismos y, por último, pero no menos importante, una sala de recuerdos alusivos a los artistas que están a la venta y que pueden adquirirse al final de la experiencia.

Será difícil decir adiós a esta experiencia; cada espacio, de principio a fin, fue concebido para ser único. Yo Soy Frida Kahlo es la muestra más grande en su tipo, nunca vista, y estará abierta al público por corta temporada. El lugar está disponible de martes a jueves y domingos de 10:00 a.m. a 7:00 p.m., y viernes y sábados hasta las 8:00 p.m.

Los boletos se encuentran a la venta en feverup.com o a través de la feverapp; el boleto general de lunes a jueves es de 280 pesos y de viernes a domingo de 320 pesos; el boleto VIP cuesta 550 pesos, que además de tener acceso a cualquier horario, incluye una bebida de cortesía y un souvenir sorpresa. Se contemplan descuentos para estudiantes, personas de la tercera edad y grupos prioritarios.

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