Maltrato animal: Piden justicia para Risa, perrita atropellada en El Marqués

La muerte de una cachorra llamada Risa en el fraccionamiento ‘Rincones del Marqués’ ensombreció la noche del pasado 2 de abril. Los hechos, suscitados en la avenida principal de la colonia, fueron responsabilidad de un conductor que atropelló a la perrita justo cuando cruzaba la calle.
“Yo recibí una llamada por parte de una de mis vecinas. Me comentaba que acababan de atropellar a Risa, que era una cachorra que entre varios vecinos, mi mamá y yo (…) habíamos bautizado. Nosotros nos encargábamos de proporcionarles alimento, agua. Ya se estaba empezando a juntar el recurso para llevarla a esterilizar a ella y a su mamá, porque llegaron juntas”.
A su vez, se cuenta con una grabación del suceso desde una cámara de videovigilancia de un local aledaño, donde se observa la hostilidad del conductor.
“En el vídeo que yo te compartí por WhatsApp se puede ver claramente cómo la mató, la mató con toda la intención, porque no fue un accidente. En esa grabación también se pueden ver dos carros que pasan antes de él, bajaron su velocidad e incluso esquivaron a Risa, pero él simplemente se le fue encima con su camioneta con todo el dolo del mundo y traía las luces prendidas, entonces no hay manera de que pueda decir que no la vio”.
El responsable no ha sido identificado debido al presunto encubrimiento por parte de algunos vecinos de la residencial. Por otro lado, el fraccionamiento está polarizado en opiniones, pues la problemática de perros en situación de calle es una constante en la colonia, y aunque existe una asociación que busca salvaguardar la integridad de los animales a través de la alimentación y la esterilización correspondiente, aún hay residentes que muestran actitudes hostiles ante los animales.
Dificultad para denunciar en Fiscalía
Se intentó poner una denuncia en la Fiscalía General del Estado sobre el acontecimiento, sin embargo, la dificultad para solventar el trámite está en que se requiere el nombre del agresor, que hasta ahora permanece en el anonimato. A su vez, otra limitante es que, aunque en el lugar y momento de los hechos hubo un testigo ocular, el miedo a las represiones ha impedido que dé su testimonio.
Fuimos a preguntar exactamente qué era lo que necesitábamos llevar para que se pudiera hacer una denuncia y nos comentaron que era muy importante llevar todos los elementos posibles.
Desgraciadamente, por esta situación, tanto del grupo de vecinos que siempre han sido detractores en nuestra labor, y también por el hecho de que, debido a esa situación, no se han podido obtener todas las evidencias que hasta ahora deberíamos ya haber juntado para iniciar la denuncia; se ha obstruido todo acto legal por nuestra parte. Sabemos perfectamente bien que es un vecino, lo que estábamos comentando es que no es posible que no se pueda dar con él”.
Por otro lado, al momento de que los afectados acudieron a las instalaciones de la Fiscalía, inclusive ahí, por parte de un funcionario público, se les comentó que actualmente existen 40 carpetas de maltrato animal abiertas que no han recibido la atención correspondiente, o se han estancado en el proceso legal.
Por último, a pesar de que se tiene un video donde claramente es identificable la culpabilidad del sujeto, los procedimientos y pruebas que se requieren para que proceda la denuncia son, en este caso, insuficientes.
La fundación como medio de apoyo
Es el primer caso en el cual un animal es atropellado y asesinado dentro de la colonia, pero ya había un registro de otros sucesos similares en los que vecinos apedreaban, pateaban y herían a perros en situación de calle. El fenómeno es continuo, pues constantemente la llegada de perros a las inmediaciones del fraccionamiento provoca la inconformidad de los residentes.
Por ello, los afectados por la muerte de Risa, junto a otros vecinos, desde hace dos años, fundaron una asociación que buscaba rehabilitar a los perritos a través de la esterilización, la alimentación, la atención veterinaria y la búsqueda de hogares temporales y definitivos.
“En conjunto con varios vecinos hemos tratado de inculcar mucho lo que es el respeto hacia los animalitos de la calle, en especial porque aquí, por lo general, llegan muchos perros al fraccionamiento. Nosotros sabemos que no deberían estar en la calle, lo que mucha gente no entiende es que al final de cuentas ellos no están porque así lo quisieran, sino por la irresponsabilidad de otros seres humanos”.
Perritos vulnerados ante vecinos agresores
Sin embargo, existe también un gran número de residentes que mantienen una posición contraria. Los miembros de la asociación denuncian que continuamente están amedrentando a los animales, pese a que se les informa sobre las labores de esta fundación.
“Este grupo de vecinos pues siempre han sido detractores como tal de nuestra labor, nunca han estado de acuerdo en que se alimente o se atienda a los perros en la calle, incluso pues los hemos cachado en varias ocasiones maltratándolos. Han expresado que no les importa hacerles daño y constantemente hay una amenaza por parte de ellos de llamarle a la perrera y pues, sabemos perfectamente bien el destino que les espera en la perrera a todos estos animalitos”.
La situación se vuelve más crítica cuando los miembros de la asociación no reciben ningún apoyo, por lo que no cuentan con ningún espacio físico para residir los perritos, más que sus respectivas casas.
Al ser así, no pueden salvaguardar la integridad de todos los animales, por lo que varios de ellos continúan habitando en las calles, y esto vulnera su integridad, tanto por representar focos de infección como por las actitudes hostiles de varios vecinos. Este fue el caso de Risa, que junto con su mamá habían llegado a la residencial 3 semanas antes del suceso trágico.
“Yo sé que en este punto mucha gente se va a preguntar por qué no la habíamos adoptado. Nosotros, en lo personal, ya tenemos cinco perros rescatados, y los gastos que ello genera no son cualquier cosa, entonces no era sencillo poder decir yo me llevo la perrita”.
Inmediatamente al ser identificadas por los responsables de la asociación, se comenzó el procedimiento correspondiente para su rescate y reinserción en algún hogar. Por ello, se les dio atención médica veterinaria y se comenzó una colecta para sus esterilizaciones. A un par de días de su cirugía, fue cuando sucedieron los hechos, tal y como se observa en el video.



