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Estrés por cierre de semestre

El cierre de semestre académico representa para nuestras y nuestros estudiantes enfrentarse a situaciones y emociones que pueden ser agradables y otras no tanto; para algunos es motivo de alegría, de reconocimiento, de logros, de terminación de ciclos y para la gran mayoría representa un estado de angustia, de preocupación, de incertidumbre o miedo.

La entrega de trabajos finales, ensayos, proyectos, presentación de exámenes requeridos para concluir el semestre, más las tareas pendientes que tienen acumuladas, somete a las y los estudiantes a una situación que muchas veces no saben manejar y que propicia que se vayan incrementando los pensamientos no favorecedores y cíclicos que los pueden llevar a un estado de estrés.

El estrés es un estado de tensión que puede ser física y emocional, originado por estímulos tanto externos como internos, que pueden ser positivos o negativos y que pueden afectar el desempeño adecuado de las personas.

El estrés en un nivel bajo, se considera como sano e incluso puede ser favorecedor, ya que provoca que las personas puedan actuar ante los estímulos de la vida diaria; ayuda a evitar y protegernos de algún peligro, estar más alertas, o cumplir con fechas o plazos establecidos. Sin embargo, cuando el nivel es excesivo y no se puede o no se sabe controlar de manera adecuada, llega a causar problemas como irritabilidad, desgaste mental, e incluso ansiedad o perturbaciones psicosomáticas.

Los padecimientos psicosomáticos son enfermedades fisiológicas que se originan por situaciones emocionales; algunos de los provocados por el estrés son: tensión muscular, dolores de cabeza, problemas digestivos, mareos, cansancio, mala memoria, alteraciones en el sueño o falta de energía y concentración, entre otros.

Para evitar llegar a niveles altos de estrés y que éste nos lleve a sufrir las consecuencias mencionadas, podemos realizar de manera constante ejercicios de respiración profunda, alimentarnos saludablemente, descansar, dormir lo suficiente, realizar alguna actividad recreativa y física, compartir más tiempo con los seres queridos, no dejar las tareas, trabajos o ensayos hasta el último momento, hacer un plan de actividades estableciendo prioridades, mantener una actitud positiva y sobre todo, hablar de cómo te estás sintiendo.

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