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Resistencias: Apoyo social y familiar en casos de violencias contra las mujeres

El contexto actual en el que nos encontramos evidencia las desigualdades y violencias existentes contra las mujeres y contra otros actores que sustentan las relaciones sociales tal como las conocemos, así como su construcción y deconstrucción. Históricamente las mujeres nos hemos encontrado en posiciones de subordinación y actualmente seguimos estando inmersas en una estructura de dominación patriarcal, en la que, aunque es posible acceder a ciertas formas de participación sociopolítica, económica, cultural y familiar, seguimos teniendo limitaciones producto de la violencia de género y demás condiciones estructurales de desigualdad. Por ende, en este contexto capitalista, individualista y patriarcal, es fundamental reconocer las formas en que las relaciones sociales se establecen, considerando que las violencias se generan, sustentan y reproducen en todas las esferas sociales que conocemos.

Relaciones sociales en un mundo violento

Las relaciones sociales están mediadas por las desigualdades, violencias, por los efectos de salud tanto a nivel físico como mental producto de la pandemia y, además, por los efectos y repercusiones anímicos que esto ha implicado para las personas. Hay que considerar además que las relaciones se transforman a través del tiempo y de los diferentes eventos que surgen en la cotidianidad.

Estas condiciones sociales y económicas tan precarias construyen las percepciones del mundo y las personas como objetos desechables (Bauman, 2003), generando una pérdida de sentido hacia las personas y lo que les ocurre. Además, el sistema de necropolítica en el que nos encontramos, en donde se producen narrativas, códigos, gramáticas e interacciones sociales a través de la gestión de la muerte (Valencia, 2012), nos muestra la complejidad de las violencias contra las mujeres, así como su recrudecimiento en los últimos años.

Las redes de apoyo son fundamentales no sólo para el establecimiento de vínculos afectivos, sino para proporcionar apoyo y seguridad en las víctimas de violencia (Fiallos, 2021), y contribuir a la construcción de la autoestima de las mujeres, de sus procesos de resiliencia y la toma de decisiones que les permite trazar nuevos objetivos de vida y metas a diferentes plazos (Olalla y Toala, 2020).

En ese sentido, las redes de apoyo familiares pueden brindar diferentes tipos de apoyo cuando se presenta algún caso de violencia, como los cuidados y atención necesaria para evitar la revictimización y garantizar la protección, seguridad y reinserción social de la persona víctima de violencia (Fiallos, 2021).

Las redes de apoyo coadyuvan en la construcción y ejercicio de los derechos de las mujeres, de manera que se convierten en parte esencial para poder romper el ciclo de la violencia, reconstruirse como mujeres desde otros ámbitos alejados del derecho formal y resistir, en un contexto en que las condiciones de violencias y desigualdades para las mujeres son terribles.

Para ello surgen o tendrían que surgir las contra-pedagogías de la crueldad, que vayan en contra de los mandatos de masculinidad, crueldad, insensibilidad, distanciamiento y desensibilización (Segato, 2018), a través de acciones contrahegemónicas, como es el uso de la empatía, ternura, no violencia y acompañamiento social.

La estrategia feminista genera una cultura contrahegemónica que considera la transversalización de la cultura de paz, en donde la vida y los cuidados están conectados directamente con la seguridad y no con el temor a su destrucción (Herrera, 2019).

No es suficiente con realizar acciones individuales aisladas, es importante organizarnos como sociedad y repensar cómo nos relacionamos a partir de este contexto y en cómo las diversas desigualdades nos atraviesan el cuerpo y el de nuestras niñas, niños, adolescentes y adultos para transitar de este sistema individualista hacia procesos de empatía y resistencia colectiva.


Referencias

Bauman, Zygmunt. (2003). Modernidad líquida. México: FCE. https://es.1lib.mx/book/811145/08095e

Fiallos Jordán, V. (2021). La función de la red de apoyo familiar, para víctimas de agresión sexual: Una aproximación cualitativa. Universidad Indoamérica. http://repositorio.uti.edu.ec/bitstream/123456789/2617/1/FIALLOS%20JORD%C3%81N%20VALERIA%20ALEJANDRA.pdf

Herrera Sánchez, Sonia. (2020). Despatriarcalizar y acuerpar la seguridad y la paz en México. México: Trazando oportunidades por la paz, n°37. https://www.bibliotecafragmentada.org/wp-content/uploads/2019/12/Despatriarcalizar_y_acuerpar_la_segurida.pdf

Olalla, Jenny y Toala, Kevin. (2020). Redes de apoyo en mujeres víctimas de violencia, una propuesta para generar resiliencia. Universidad Internacional SEK. https://repositorio.uisek.edu.ec/bitstream/123456789/3780/4/Art%C3%ADculo%20Olalla%20Naranjo%20Jenny%20-%20Toala%20Zavala%20Kevin%C2%A0.pdf

Segato, Rita. (2018). Contra-pedagogías de la crueldad. Buenos Aires: Prometeo. Valencia, Sayak. (2012). Capitalismo gore y necropolítica en México contemporáneo. Relaciones Internacionales, núm. 19. https://revistas.uam.es/index.php/relacionesinternacionales/article/viewFile/5115/5568

Tawny Raquel Gallegos Alor

Licenciada en Psicología, Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Especialista en Familias y Prevención de la Violencia, Universidad Autónoma de Querétaro. Maestra en Derechos Humanos, Universidad Autónoma de San Luis Potosí. Doctorante en Ciencias Sociales, Universidad Autónoma de Sinaloa

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