Cultura

Yoga: Al rescate de una práctica ancestral; que no sea un lujo elitista

En los últimos años, los principios del yoga se han tergiversado, ya que se ha convertido en una práctica limitada a espacios costosos y elitistas, destacó Ariadna Hernández Castrejón, maestra en Salud Pública e instructora de esta disciplina basada en las ideas de austeridad, purificación y disciplina.

«Hoy en día, existe una moda de ropa y accesorios, así como clichés que sugieren que si no estás en la playa o en Tulum, no puedes practicar yoga. Esto ha tergiversado la idea original… la cual busca una liberación a través de una vida sencilla«, subrayó Hernández Castrejón.

A su vez, Genoveva Aguayo Hagermann, maestra R. J., señaló que cuando empezó a reproducirse la práctica creyó que sería algo positivo, sin embargo se crearon otras escuelas alejadas de la tradición “las escuelas se han convertido en hacer posturas, entonces, se quedan vacías, no buscan un estado de paz, tranquilidad o de entendimiento”.

Además, las concepciones de competencia han excluido a las personas con discapacidades “una persona con limitantes, con una operación de pelvis o personas que llegan con algún problema de la columna, ¿dónde se quedan?, o las que realmente no tienen dinero, los cursos de yoga son carísimos, solo los ricos pueden acceder”, remarcó Aguayo Hagermann.

Aunque su origen aún es un misterio, las primeras manifestaciones del yoga se remontan entre 10.000 y 5.000 años antes de Cristo (a. C.), según estatuas de meditación encontradas. Esta disciplina comparte conceptos con el budismo, el hinduismo y el jainismo, pero no es una religión. Más bien, es una práctica para unir mente, cuerpo y alma, tal como lo indica la palabra «yoga» en sánscrito.

«Es una práctica de autocuidado que nos permite cultivar la compasión desde nuestro interior, al no forzarnos, respetar los límites de nuestro cuerpo y comprender que el yoga se adapta a nosotros, no nosotros al yoga. Esto nos ayuda a conocernos a nosotros mismos, nuestros límites, nuestra percepción de nosotros mismos y a enfrentar desafíos. También nos ayuda a descubrir qué nos ayuda a relajarnos y activarnos», explicó Ariadna Hernández Castrejón.

Agregó que los roles sociales asociados con el yoga no están en consonancia con su verdadero significado, ya que no es exclusivamente una práctica para mujeres o clases altas. «Originalmente, fue una práctica creada por hombres y hecha para hombres. Solo los hombres podían reunirse para practicar. Es curioso que en la actualidad la mayoría de los practicantes sean mujeres… Es una práctica muy accesible en la que básicamente solo necesitas darte tiempo y espacio».

El 21 de junio fue designado como el Día Internacional del Yoga por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en la resolución 69/131. En su momento, Narendra Modi, primer ministro de India, declaró: «Este enfoque holístico es valioso para nuestra salud y bienestar. El yoga no se trata sólo de ejercicios, sino de una forma de descubrir la identidad propia, el mundo y la naturaleza».

¿No pain no gain?

Con frecuencia, el yoga se minimiza al no considerarse una práctica intensa o que requiera el mismo esfuerzo que ir al gimnasio. Genoveva Aguayo expresó “que vengan, pa´ que vean lo que es, lo que involucra cada postura es un trabajo interno muy profundo, energético, emocional, de que veas qué pasa en cada parte de tu cuerpo: todas las articulaciones, cómo se mueven los dedos, las manos, la cabeza, la mente, la respiración, la sensación y la emoción, cuando puedes conectar todo eso pasas al estado de atención o de meditación, si es que lo logras, en una postura “fácil” en un estado de atención plena de meditación y además en equilibrio”.

Por su parte, Hernández Castrejón resaltó que estas concepciones provienen de la frase «no pain, no gain» (sin dolor no hay ganancia): «Esta idea nos desconecta cada vez más de nuestro cuerpo y nuestras necesidades».

Además, subrayó que el yoga no es un ejercicio con fines estéticos, sino una práctica de atención, conexión y purificación del cuerpo a través del movimiento y la respiración. «Creo que el yoga puede ser beneficioso para cualquier persona que desee acercarse a él de manera saludable y amable, buscando el bienestar de su cuerpo».

Así, la maestra de yoga restaurativa en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) puntualizó que la parte física fue la que se popularizó en Estados Unidos y, como consecuencia, en México, pero la práctica del yoga proviene de una filosofía de vida.

«El yoga no es yoga si no hay meditación. Se considera una meditación en movimiento, ya que se busca estar presente en la respiración, coordinar el movimiento con la respiración y evitar distracciones». De esta manera, la práctica busca sensibilizar al individuo para que pueda conectar con los demás.

La arquitectura del cuerpo

La llegada del Yoga a Querétaro fue hace 65 años con la instauración de la Gran Fraternidad Universal Serge Raynaud de la Ferriére. 30 años después, Aguayo Hagemann, inauguró Yoga Yanath en Vista Alegre, y a principios de 2022, comenzó a dar clases en la segunda sede: La Cartuja, en El Pueblito.

La instructora relató que su mamá tenía libros de krishnamurti y se los dejaba mientras ella jugaba a los tres años: “lo que me dio ella eran ejercicios de respiración, se les llama kriyas de purificación que son muy complicados pero que me encantaba verlos”.

A los 15 años empezó dar clases de activación física, hasta que empezó a estudiar arquitectura: “y luego dije: no, la arquitectura del cuerpo es lo mejor y además es compensatoria, si a alguien le falta una pierna, el cuerpo se ajusta para mantener el equilibrio”.

A los 28 años creó su propia academia: Yoga Yanath, pero el proyecto que más le ilusiona es el de La Cartuja: “siempre dije: yo quiero una escuela en el campo, porque fui a India y en India están los ashrams, espacios donde puedes desconectarte de la tensión y el estrés de la vida cotidiana”.

Finalmente señaló que las infancias también pueden realizar esta actividad: “tenemos talleres de yoga de conciencia para niños porque creemos que hay que empezar a transformar desde antes, que se conecten con la tierra en lugar de los dispositivos, que se llenen de lodo, que siembren, que respiren y que puedan expresar las emociones”.

Dafne Azuby Arreola Santana

Estudiante de la Licenciatura en Comunicación y Periodismo en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Autónoma de Querétaro. Parte del equipo de Verificado Tribuna durante las elecciones 2021 y reportera de Tribuna Diario desde agosto de 2021.

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