Información

Oficios en peligro de extinción: La sociedad pierde espacios de convivencia

Los oficios considerados en vías de extinción generan espacios de socialización y convivencia que se anclan a una sociedad y le dan cierta identidad, explicó Karen Paulina Muñoz, coordinadora de la licenciatura en Sociología de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), al hablar de la importancia de boleros y voceadores en el espacio público.

Ambos son oficios que, si bien se han reducido con el paso del tiempo y los cambios tecnológicos de la época, todavía se ven en las calles de la ciudad de Querétaro. No dejan de representar fuentes de ingresos para algunas familias ni pierden su valor cultural, aunque sí han perdido presencia en la vía pública, lo cual también implica la pérdida de espacios sociales.

“Todavía resisten”, manifestó la académica Karen Paulina Muñoz Arellano. “El hecho de que aún podamos encontrarlos muy ocasionalmente, siguen siendo un recordatorio de ese tipo de trabajo que de alguna manera resiste no solo estos cambios tecnológicos que, por supuesto, son fundamentales y atraviesan todo, pero también a los cambios generacionales”.

Muñoz Arellano comentó que, con el cambio generacional, los oficios dejan de ser “significativos” porque las juventudes desarrollan intereses, oportunidades y aspiraciones diferentes. Por lo tanto, para las familias que adquirieron la tradición de practicar estas actividades, es la pérdida de un oficio que forja una “suerte de identidad” entre ellos.

Muñoz Arellano también reconoció el valor artístico y social que tienen los organilleros y los aseadores de calzado. “Se va anclando a esa cultura del cotidiano y de pronto también genera una suerte como de nostalgia”.

En el caso de los boleros, boleadores o aseadores de calzado, indicó que se conforma un “es un espacio de socialización mientras se está haciendo el trabajo. [Es] tejer redes donde la gente se conoce y hay una dinámica social”, debido al tiempo pausado en el que se realiza el aseo de calzado.

Por último, enfatizó que, pese al panorama, puede hablarse de la vigencia de estos oficios al dar cuenta de la existencia de instituciones como el Instituto de Artes y Oficios de Querétaro y la Escuela de Artes y Oficios de la UAQ, donde la práctica de asear calzado o aprender a tocar instrumentos musicales se sigue “reproduciendo”.

Voceadores no se extinguen

Por su parte, para Betsabee Fortanell Trejo, coordinadora de la Maestría en Comunicación y Cultura Digital de la UAQ, los voceadores no están en peligro de extinción. Dedicarse a un oficio que forma parte del proceso comunicativo de circulación del periódico, está remunerado y es “útil”, puntualizó.

Destacó la importancia que tiene, para otros oficios, la compra del periódico impreso. “Históricamente, [los voceadores] tienen un valor importante porque, por muchos años, de ellos dependía la circulación de los periódicos en los espacios públicos […] los taxistas, albañiles, lavacoches y policías, son gremios que requieren leer el periódico día con día. Lo compran camino a su trabajo”.

Sin embargo, Fortanell Trejo cree que son menos necesarios debido a la digitalización de la prensa escrita, fenómeno agudizado por la pandemia de COVID-19, que confinó a la población a sus hogares y cambió los hábitos de consumo de las nuevas generaciones, que se decantan más por las noticias en formato electrónico.

Cecilia Gabriela Velázquez

Estudiante de la Licenciatura en Comunicación y Periodismo en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Autónoma de Querétaro. 23 años; amante del rock clásico.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba