Secuestrar a la ciudad… y el centro, histérico

Día 1, día 17
Yo lo ví, nadie me lo contó. Iba dentro de un taxiburro, casi al mediodía, a la gente no le pasaba la fiesta del chofer con su estereo a todo volumen, una señora gritó: “bajan” y entonces hizo el alto en Constituyentes; en ese momento se treparon siete estudiantes y nos dijeron:
—Señores vamos a tomar este camión para llevárnoslo a CU porque los choferes no están respetando los descuentos de las credenciales ni las becas que nos ha otorgado la universidad.
El chofer se puso nervioso y le dijo a los estudiantes:
—La base se encuentra del otro lado, déjenme pasar a dejar a la gente y nos vamos a la universidad. —Si, no hay bronca chofer —le contestaron los estudiantes.
La gente se encontraba nerviosa no sabia lo que trataban de hacer los estudiantes, y lo único que querían era llegar a sus hogares.
Llegamos a la base, el chofer se descolgó de volada para que le checaran su tarjeta. Le contó al checador cuál era el pedo y tendidos que le avisan a una patrulla; al llegar los patrulleros el chofer les dice:
-—Mire oficial, estos estudiantes se quieren llevar mi unidad a la UAQ.
Al escuchar eso los policías pidieron a los estudiantes sus credenciales y ellos se las enseñaron. Al verlas los policías le dicen al chofer:
—Si ellos te están diciendo que los lleves a CU es porque los tienes que llevar.
—;¡Pero por qué oficial?
—Tú no preguntes y ve a donde ellos te digan —le mandaron.
Yo me saque de onda, cómo es posible que un policía que está al servicio de la sociedad le diga esto al chofer, pero total, no se habló más y nos fuimos a la uni. El chofer iba encabronado y los estudiantes felices, hasta que llegamos a CU. En la facultad de Derecho ya se encontraban como diez unidades del transporte público y nos estacionamos, uno de los estudiantes le quitó las llaves de la unidad al chofer y se fueron. Las mayoría de las unidades que se encontraban ahí tenían los cristales estrellados y pintados.
En ese momentos nadie sabía lo que estaba pasando, eran como las dos de la tarde, la ciudad estaba en calma pero sin transporte. Después de una hora los transportistas reaccionaron de diferente maneras; pero por fin se pusieron de acuerdo para cerrar la ciudad, y bloquear todo el centro histérico, todo se volvió un verdaderos caos. La gente que tenía que llegar a sus trabajos, a la escuela… el atardecer se veía nublado.
Mientras tanto, los líderes estudiantiles, los concesionarios y choferes junto con el gobierno del estado, negociaban para sacar a los taxivanes de la universidad. Las platicas duraron hasta las 7:50 de la noche. En la Facultad de Informática algunos choferes ya se encontraban medio briagos y los estudiantes tenían cerrada la Facultad; fue hasta que llegaron los líderes de los concesionarios y de los estudiantes, que lograron sacar la mayoría de las unidades. El acuerdo en que quedaron fue que se tenían que quedar tres unidades en Informática, en Derecho y en Biología, porque todavía no se llegaba a un acuerdo concreto; hasta la mañana siguiente se daría a conocer el resultado de las negociaciones en el auditorio Fernando Díaz Ramírez, para lo cual se convocaba a una rueda de prensa y a todos los alumnos en general.
Día 2, día 18
El líder estudiantil Leonardo Carmona Guemes, tomó la palabra y dijo: “Ya se concretó un acuerdo: los choferes van ha aceptar las credenciales y las becas, todo lo que pasó fue un mal entendido. Creemos que esto se originó porque no se les avisó a los choferes sobre las becas, y en respuesta los estudiantes reaccionamos de esta manera. La respuesta de los choferes es legítima y válida. Ahora se van a crear credenciales personalizadas que le den derecho al estudiante para viajar en cualquier transporte de la ciudad cuantas veces sea necesario. Este es el acuerdo al que llegamos con el Gobierno del Estado y los concesionarios.”
El representante de los concesionarios pidió que los disculparan por el cierre de las calles y el caos vial que provocaron, “todo esto se originó por la falta de comunicación entre los concesionarios y los choferes”, aseguró.
El capitán Adolfo Vega Montoto, director de Seguridad Pública del Estado, aclaró que ambos grupos se alteraron y el diálogo se logró hasta muy tarde: “Sin embargo se llegó a un arreglo, no hay detenidos ni las unidades de transporte sufrieron daños. Las becas funcionarán de manera normal; finalmente, situaciones como éstas son válidas porque son experiencias para los transportistas y los estudiantes” expresó.
Y como todos quedaron muy contentos, aquí no sucedió nada y nos vemos en el siguiente desmadre.



