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La importancia de una pedagogía liberadora en la sociedad

Plantear una educación liberadora como la propone Paulo Freire da pie a un camino en el que los seres sociales aprendan a no sólo leer “la palabra”, sino también a leer su mundo, desarrollando así un conocimiento crítico potenciando el pensamiento y reflexión de cada individuo. El desarrollo del pensamiento permite a los seres sociales cuestionarse sobre la naturaleza de su situación histórica y social, para poder interpretar su realidad y a su vez intervenir para su beneficio. Los planteamientos de Freire relacionados con el desarrollo del pensamiento están aún presentes, para contar con seres sociales críticos, reflexivos y creativos.

La educación liberadora propuesta por Freire encamina hacia la formación de seres sociales pensantes y comprometidos con su devenir. La reflexión les permite a las personas ubicar su lugar en el mundo, su rol en las relaciones diversas con sus semejantes. Pensar hace libres a los seres sociales para opinar, criticar constructivamente, proponer, crear; en definitiva, el pensamiento es la reafirmación de la existencia de los individuos.

En la búsqueda de desarrollar el pensamiento de los seres sociales, los esfuerzos se dirigen hacia una educación liberadora que los oriente a una mejor comprensión entre ellos mismos, a expresar sus ideas, opiniones y reflexiones consideradas como importantes para la solución de diversos problemas; en fin, se persigue la incorporación activa de los ciudadanos en el devenir de su sociedad como promotores de su propio bienestar. Es importante entender que, para que exista desarrollo del pensamiento, todos los seres sociales han de tener la oportunidad, la libertad de expresar sus ideas, opiniones y propuestas, y que a pesar del disenso que pueda surgir, se les respete su pensamiento.

El desarrollo del pensamiento promueve enfrentar a los seres sociales, desde niños, a su realidad, a desafiar las situaciones problemáticas, permitiendo que se cuente con personas conscientes y responsables de su devenir. No es conveniente, ni filantrópico, procrastinar el desarrollo del pensamiento creativo de los seres sociales. El progreso de la humanidad reside en el pensamiento de todas las personas.


Referencia. Freire, P. (1987). Pedagogía del Oprimido (36ª. Ed.). Montevideo: Siglo XXI Editores, S.A.

*Estudiantes de sexto semestre. Universidad Autónoma de Querétaro. Facultad de Psicología. Licenciatura en Innovación y Gestión Educativa. Área Educación Sociocultural. Contacto: ligesociocultural@gmail.com

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