Articulistas

Cuestión de ética

Rocío Angélica Martínez Guzmán

Nunca he tenido el sueño de ser madre. La idea de traer un niño al mundo es, entre mis anhelos, el menos latente. No obstante, admiro a toda mujer cuya principal ilusión sea esa. Hoy hablo desde mi perspectiva de mujer y, aunque no soy madre, también hablo por ellas. No solo por el respeto que les tengo, sino también porque, la falta de pertenencia, no me excluye de pelear por sus derechos. La discriminación laboral que sufren las madres puede parecer, para algunos, ajeno. Pero esto no es así. Su exclusión nos incumbe a todos ¿Cómo? La respuesta es algo con lo que nos relacionamos todo el tiempo: la economía.

De acuerdo con el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), entre enero de 2011 y marzo de 2020, se recibieron 723 denuncias de mujeres que fueron despedidas por estar embarazadas. Dicho de otra manera, una mujer declara, una vez cada cinco días, que fue despedida porque será madre. Esta brecha de género es una de muchas que propician la baja participación laboral de las mujeres.

Un informe del Banco Mundial, titulado La participación laboral de la mujer en México, plantea las normas de género y las expectativas personales como parte fundamental de la participación de la mujer en el mundo laboral. De manera que las expectativas sociales, relacionadas con el género, influyen directamente en la decisión de la mujer de participar en el mercado laboral o no. Y los valores patriarcales, que aún definen, por ejemplo, lo que es ser una ‘buena madre’, direccionan el comportamiento de la mujer hacia ideas más conservadoras y ésta opta por ser ama de casa sin tener un trabajo remunerado.

¿Por qué esta situación es un tema que nos involucra a todos? Claramente por una cuestión de ética e igualdad. Pero si esto no es suficiente, y sería una lástima que no lo fuera, hablemos de cómo afecta a la economía de nuestro país. En el mismo informe, el Banco Mundial puntualiza que si las mujeres mayores de edad tuvieran las mismas oportunidades laborales que los hombres, habría una ganancia equivalente al 22 por ciento en el Producto Interno Bruto (PIB) de México.

Por lo que, actualmente y conforme al informe, la brecha de género existente en México significa una parte importante de la pérdida de ingresos en el país. Este contexto podría transformarse si existieran políticas que incrementaran la fuerza de trabajo de la mujer. Políticas como el cuidado infantil en empresas públicas aumentaría el desarrollo económico de nuestro país y el propio.

Quiero agregar, visibilizando ya no solo la maternidad sino la brecha de género en su totalidad, que una investigación del Banco Mundial, titulada ¿Por qué es un buen negocio financiar a la mujer emprendedora en México?, considera una ventaja enorme para el emprendimiento mexicano que muchas mujeres sean responsables de su propio hogar, sean madres o no. Además, estima que invertir en una mujer representa una oportunidad de 6 mil 502 millones de dólares.

Para concluir, a la mujer se le debe evaluar laboralmente por su capacidad y no por las brechas de género o los valores patriarcales que existen en el país. Si el motivo legítimo por el cual exigimos nuestros derechos no es suficiente, ahora sabemos que también beneficia a la economía de la nación. Yo esperaría, sin poder abandonar mi faceta idealista, que realmente todo fuera una cuestión de ética y que fuera suficiente no solo para empatizar con este sector de la población mexicana, sino también para lograr un cambio real, para conseguir igualdad entre todos y para que mis hermanas nunca tengan miedo a cumplir el sueño de desarrollarse laboralmente sin ser discriminadas.Dirigido a: las mujeres que siguen luchando por respeto e igualdad; a las empresas y los gobiernos con la capacidad de diseñar políticas que ayuden a erradicar la discriminación; y a la sociedad con la facultad de cuestionarse las expectativas de género para erradicar la brecha.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba