Emociones y sentimientos

Todas las personas experimentan emociones y sentimientos que, si bien son sólo componentes en su vida, éstos son complejos en sí mismos, pues motivan comportamientos y actitudes inesperadas ante ciertas situaciones, al grado de fomentar o restringir su forma de vida, su desarrollo, su potencial y su autoestima.
Al hablar de sentimientos, necesariamente hay que hablar también de emociones, que no son lo mismo, pero sí están estrechamente relacionados. Se puede decir que las emociones son el conjunto de sensaciones que se experimentan y que conectan de manera instantánea la mente con el cuerpo. En tanto que, etimológicamente, los sentimientos, son el superlativo de interior, lo más personal, lo secreto, lo recóndito.
Inevitablemente y les gusten o no, las emociones forman parte de las personas y aparecen independientemente de que sean conscientes de ellas, no se presentan a voluntad propia, son respuestas independientes a su decisión, no les piden permiso de aparecer ni tampoco de irse. Las emociones son tal vez el primer indicio que tienen las personas para percatarse de algún sentimiento.
Las respuestas o reacciones internas asociadas con la emoción sirven de fundamento para los mecanismos que regulan la vida, es decir, están primordialmente al servicio de la supervivencia. Y en la mayoría de los casos, las emociones son un activador del sentimiento.
En la medida en que las personas se ponen atención a sí mismas y son capaces de identificar y reconocer que algo está sucediendo en su organismo, puedes aprovechar en beneficio propio eso que les está pasando, apoyando esto su crecimiento personal y su autoestima.
Las emociones expresan y comunican de manera no verbal, para bien o para mal, lo que realmente le importa a la persona. Aunque sean reprimidas o negadas, desbordadas o exageradas, contribuyen principalmente a que la persona se relacione con el exterior, de manera que puedan establecer vínculos o relaciones significativas con ellas mismas y con los demás.
Las emociones y sentimientos tienen un papel importante en la vida cotidiana de las personas, ya que matizan la forma en que perciben la realidad, es decir, son como lentes de colores o algunas veces con tonos grises, que la reflejan y pintan de acuerdo con experiencias de vida.
Por lo tanto, para que algo sea emocionalmente significativo, dependerá de la visión de la propia persona, de sus valores, sus introyectos, sus experiencias, en general, su historia de vida.
Se podría decir entonces que la influencia que ejercen las emociones y los sentimientos en el hacer y quehacer de las personas puede variar, ya que el ambiente sólo presenta determinados estímulos, pero es cada una la que le da significado y sentido, de acuerdo a sus vivencias.
Las emociones permiten que las personas hagan contacto consigo mismas, son una manera de que se miren a sí mismas y eso es necesario para el crecimiento personal, el aprender a estar en contacto con sí misma, favorece para estar más presentes y darse cuenta de sus pensamientos, sus acciones y lo que les está ocurriendo.



