Bella Ciao

De empresarios que no quieren pagar impuestos en México

En estos días ha estado en la discusión pública el hecho de que el empresario Ricardo Salinas Pliego se niega a pagar los impuestos que le corresponden. Se quedó muy mal acostumbrado el señor desde el trato preferencial que le dieron los gobiernos neoliberales, no solamente a él, sino también a otros empresarios.

Lo que debe el señor Salinas no es cualquier cosa. Tiene un adeudo al SAT por 63 mil millones de pesos.
La cantidad anterior equivale al presupuesto anual del estado de Querétaro (que es de poco menos de 62 mil millones), supera con 7 mil millones al presupuesto de la UNAM para este año y equivale al presupuesto de 18 años de la Universidad Autónoma de Querétaro. De este tamaño es la ignominia de Salinas al negarse a pagar lo que debe.

La verdad, no me imagino a los clientes de Elektra el negarse a pagar por las mercancías que adquirieron y que Salinas se quedara tan campante. Tampoco me imagino ni a las tiendas Elektra ni al Banco Azteca el no cobrar intereses por los adeudos de sus clientes y que Salinas se quedara tan campante.

La deuda de Salinas viene principalmente de los sexenios del panista Felipe Calderón y del priista Enrique Peña Nieto pues corresponde a auditorías que se llevaron a cabo entre 2008 y 2018. De este período Salinas debe 53 mil millones de pesos.

El neoliberalismo dejó muy mal acostumbrados a los empresarios mexicanos. Hay que recordar que, en esa época, la evasión fiscal de los grandes empresarios de este país superaba los 200 mil millones de pesos anuales (en 2011 fue de 219 mil millones).

Entre 1989 y 2002, las empresas pagaban de Impuesto Sobre la Renta (ISR) un 35 por ciento. A partir de 2006, el 28 por ciento. Y los empresarios mexicanos se quejan.

Sólo para comparar, hay que señalar el porcentaje de impuestos que los empresarios pagan en otros países. Con datos de 2024 de la Tax Foundation Europe, los empresarios, como cualquier ciudadano, pagan por sus ganancias personales el 55.9 por ciento en Dinamarca, el 55.4 por ciento en Francia y el 55 por ciento en Austria. En Eslovenia, Finlandia, Suecia, Portugal, Bélgica y España se paga entre el 50 y el 54 por ciento. En Suiza, Noruega, Turquía, Grecia, Reino Unido, Luxemburgo, Islandia, Italia, Alemania, Irlanda y Holanda, se paga entre el 40 y el 50 por ciento.

Así que no debería andarse quejando Salinas Pliego de tener que pagar impuestos. Se queja de que “paga mucho” cuando lo que todos pagamos de ISR es proporcional a nuestros ingresos, y es así en todo el mundo. El pago de impuestos es progresivo, es decir paga más el que gana más y esto se hace mediante el pago de un determinado porcentaje de los ingresos. Por eso es una soberana tontería lo que Salinas Pliego salió a decir en un video de que “paga mucho”, sin dar la cantidad de sus ingresos ni dar la cantidad de lo que paga, lo que permitiría a todo mundo conocer el porcentaje que paga de impuestos.

Muchos empresarios europeos pagan un porcentaje de impuestos mucho mayor, mucho mejores salarios y mucho mejores prestaciones laborales que los empresarios mexicanos y aún así son competitivos, porque compiten con innovación y con inversión en ciencia y tecnología, mientras que una gran parte de empresarios mexicanos quieren ser competitivos única y exclusivamente mediante el pago de bajos salarios, la evasión fiscal y la corrupción (por ejemplo, para evadir normas ambientales).

En contraposición, los gobiernos neoliberales le clavaban el diente a PEMEX para compensar la evasión fiscal de los grandes empresarios. Es así como PEMEX pagaba (entre 1989 y 2006) más del 90 por ciento de impuestos, llegando a pagar, entre 1998 y 2005 incluso más del 100 por ciento de sus ingresos. Eso sí que es “pagar mucho”. Ya es hora de que Salinas Pliego pague lo que debe.

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