Indígenas Pames: Invisibilizados y discriminados en Querétaro

Sedentarización, producto de la conquista
Antonio Flores González, maestro en Antropología Social, precisa que los xi’oi eran “pueblos seminómadas y no desarrollaron poblaciones importantes, incluso su sedentarización surge como producto de la conquista”. Por la ubicación geográfica, fueron controlados por la colonia española en la segunda mitad del siglo XVIII.
Se diferenciaban dos asentamientos de “los verdaderos hombres”, uno correspondía al grupo septentrional radicado en San Luis Potosí, y el otro grupo era el meridional, que habitaba en Querétaro e Hidalgo. Tras la implementación de haciendas en el siglo XIX, “los xi’oi meridionales se extinguieron biológica y culturalmente; los que vemos hoy en el estado, son migrantes de San Luis Potosí”, refiere Antonio Flores.

Los pobladores indígenas xi’oi de Santa María Acapulco, corazón de esta cultura y perteneciente al estado Potosino, migraron por un mejoramiento de sus condiciones de vida y de trabajo en el siglo XX. La llegada a Querétaro se situó en comunidades de Jalpan de Serra como Tancoyol, Las Flores y Valle Verde. También arribaron a San Juan Buenaventura y San José de las Flores, pertenecientes a Arroyo Seco, según el Atlas etnográfico de Pames en la Sierra Gorda Queretana.
Recibimiento en Querétaro
En el estado los xi’oi tuvieron carencias por su condición migrante. Los empleos a los que tenían acceso sólo eran como jornaleros o aparceros y los atravesó cierta aculturación que implicó la pérdida de sus elementos identitarios. Además, llegaron “a vivir marginalmente en comunidades mestizas rurales” y “buscaron chamba de lo que fuera, lo que otros no querían trabajar o lo peor pagado”, precisa el antropólogo social.
En la tesis Los pames frente a la gente de razón, se menciona que, en la década de los noventa, la población pame se organizó para asistir a las oficinas del entonces Instituto Nacional Indigenista (INI) en el municipio de Querétaro, porque no se reconocía su presencia ni había políticas públicas para ellos.
Durante la administración priista de Enrique Burgos García, se consiguió el reconocimiento como indígenas pertenecientes al estado y se les asignaron terrenos en Jalpan de Serra para establecerse en la comunidad de Las Nuevas Flores.



